Me da un poco de pena decir que en España hemos despreciado durante muchos años el género fantástico, y mientras que en Inglaterra primero y en Centroeuropa después, surgían grandes escritores como Poe o Maupassant al amparo de la fantasía y lo sobrenatural, aquí parecíamos empeñados en olvidarnos de todo lo que se saliera del realismo y el costumbrismo que constituían la norma, como si los términos «buen escritor» y «elementos sobrenaturales» no pudieran ir de la mano. De hecho, durante muchos años, algunos de los escritores que sí se aproximaron a la fantasía lo hicieron de una manera temerosa, como si les diera miedo que alguien los pudiera acusar de escribir fantasía, lo cual, teniendo en España antecedentes de obras como El Quijote o La vida es sueño, no tiene mucho sentido.
El hombre de acero (2013)
No suelo comentar estrenos porque es de lo que más se habla en los blogs de cine y al final terminas leyendo varias veces lo mismo, pero como he comentado todas las películas de Superman (aquí y aquí), por afán de completismo voy a explicar brevemente los aspectos que más me han llamado la atención de El hombre de acero.
Empezaré diciendo que El hombre de acero me gustó a pesar de que en algunos aspectos esperaba mucho más. Es una película tremendamente espectacular, los efectos especiales están muy bien hechos, está plagada de acción —de hecho, tiene toda la suya y la que le faltaba a Superman Returns— y me gustó que tuvieran el atrevimiento de reinterpretar ciertas cosas que se dan por supuestas en la historia de Superman y que no tienen por qué serlo. Ciertas cosas, no todas.
Troll 2 (1990)
Como ya adelanté al hablar de Troll, esta cutre-secuela no guarda ninguna relación con la primera, más allá del uso del nombre. Pero no estamos ante una falsa secuela tan típicamente italiana como los bochornosos Shocking Dark de Bruno Mattei (falsa secuela de Terminator), Alien sulla terra (Alien 2 siete años antes de Aliens) o aquel plagio de Tiburón y Tiburón 2 que fue Tiburón 3 “Castellari Edition”. Porque, pensadlo durante un momento: ¿Qué sentido tendría hacer una falsa secuela de Troll? ¿Aprovechar el tirón comercial que no tuvo la primera? No. Yo me imagino que lo que pasó es que cuando quebró Empire International Pictures (no confundir con Empires Pictures) los derechos de sus pelis debieron quedar en un limbo legal y en Filmirage, una cutre productora italiana creadora de truños como Metamorphosis de George Eastman que aquí en España nos colaron como Re-Animator 2, alguien dijo: «¿Troll 2? ¿Por qué no?». Y se armó el belén.
Torok el troll (Troll) (1986)
Torok el troll (1986) Tít. orig.: Troll Dir.: John Carl Buechler Int.: Michael Moriarty, Shelley Hack, Noah Hathaway, Jenny Beck, Phil Fondacaro, Sonny Bono Dur.: 82 min.
No sé ni por dónde empezar. Es tal la emoción que me embarga al hablar de esta película y el imaginar el post sobre su falsa cutre-secuela que me tiemblan las manos y todo. Garantizo risas, y si no, os devuelvo el dinero.
Troll, también conocida en España como Torok el troll, nació bajo el sello de la Empire International Pictures, mítica productora creada por Charles Band que atesoró títulos no menos míticos como Re-Animator o Ghoulies. Pero esto ni es Re-Animator ni se le acerca, amigos.





