Hoy voy a comentar Hard Boiled, la última película que realizó John Woo en Hong Kong antes de su marcha a Estados Unidos y mi favorita de toda su filmografía.
307 muertos, más de 100.000 balas de fogueo, 200 pistolas reales, más de 50 armas diferentes, explosiones a traición y como guinda del pastel un tiroteo final de más de media hora. Un espectáculo tan demencial y exagerado que, indudablemente, se ha convertido en uno de los grandes clásicos del cine de acción.










