8

Al final de la escapada (1960)

Al final de la escapada (1960) Tít. orig.: À bout de souffle Dir.: Jean-Luc Godard Gui.: Jean-Luc Godard (Supervisado por Truffaut) Int.: Jean-Paul Belmondo, Jean Seberg, Daniel Boulanger, Jean-Pierre Melville Dur.: 89 min.

Primera película de Jean-Luc Godard, cineasta del género homo sapiens sapiens pedantis in extremis, y que está considerada como una de las obras más importantes de la nouvelle vague, la nueva ola cinematográfica que desafió la estructura fílmica francesa y se caracterizó por guiones poco elaborados con grandes dosis de improvisación, numerosas escenas de exteriores y el uso de cámaras no profesionales, que permitían rodar con luz natural y con la cámara al hombro, dándole un aspecto muy realista a los films que se hicieron en lo que duró esta corriente y que, se supone, eran un canto a la vida.

Respeto mucho que haya gente que adore la nouvelle vague y consideren esta película una obra maestra del cine, ya que el cine, como casi todo, es una cuestión de gustos, pero para mi gusto, esta peli es una mierda, una tomadura de pelo pedante hasta la nausea, carente de guión, repleta de diálogos absurdos motivados por la falta de guión y la improvisación y con escenas tan ridículamente alargadas y carentes de información relevante, que uno podría echarse una siestecita de media hora y despertarse en la misma escena sin haberse perdido nada de interés.

A algunos se les llena la boca hablando de esta peli y de cómo disfrutan con esa escena de la cama que dura media hora, porque es como la vida. Pues a mí más bien me parecía estar viendo Gran Hermano, con un diálogo estúpido de dos recién levantados después de una noche de edredonin.

Miren, se lo voy a decir muy claro, no veo películas para ver cómo Belmondo parece una chimenea con un cigarro inagotable permanentemente en su boca, ni veo cine para descubrir qué películas ha visto el director por sus “guiños” en cada plano. Veo películas para emocionarme, para reírme, para llorar, para asustarme, para asombrarme, para vivir aventuras increíbles, viajar a mundos en los que nunca estaré, vivir situaciones que nunca viviré, para que despierten en mí algo, para que me hagan pensar. Veo cine para disfrutarlo y, sobre todo, para entretenerme. Desgraciadamente, no ha habido nada en Al final de la escapada que me haya emocionado, ni ha habido un solo aspecto de la historia que me haya parecido mínimamente interesante. Me he aburrido de principio a fin, y para mí, eso es lo peor que me puede pasar al ver una película.

Sólo salvo tres momentos: el momento en el que Belmondo mira a la cámara y manda a tomar por culo a los que nos les gusta el mar ni la montaña ni la ciudad; el momento en el que entre el dolor y la nada, Belmondo elige la nada y sus últimas palabras diciéndole a Seberg que es asquerosa.

Mención aparte merece el momento de la entrevista a Jean-Pierre Melville ya que es difícil decir más gilipolleces en menos tiempo. ¿Se supone que es moderno?

En fin, desprecio profundamente a estos directores que ante su primera película se erigen en reformadores del cine, como si fuesen cineastas con suficientes años de experiencia y obras a sus espaldas como para dar consejos a nadie, y que después acaban tan dentro del sistema que criticaban que uno se pregunta si no sería todo una gran hipocresía para llamar la atención. La nouvelle vague me parece el timo de la estampita en versión cinematográfica, aunque reconozco que me encanta Los cuatrocientos golpes (Les quatre cents coups, François Truffaut, 1959).

Respeto profundamente a los que disfrutan con este cine y estas películas pero yo no compro. Por citar algunos ejemplos, el mismo año que se estrenó la ópera prima de Godard, Alfred Hitchcock estrenó Psicosis (Psycho, 1960), Stanley Kubrick, Espartaco (Spartacus, 1960) y Billy Wilder, El apartamento (The apartment, 1960). Pero no nos dimos cuenta de que estaban llenas de clasicismo y apestaban a guión elaborado y a buena dirección. Era mejor lo de Godard, mal rodado a propósito porque voy de que me encanta Orson Welles. Y paso de guión porque mola más improvisar. ¡Larga vida a Godard! ¡Que le den por culo a Griffith!

Pues a mí me gustan más Psicosis, Espartaco y El apartamento que cualquier Banda aparte o Al final de la escapada. Si hubiese un superlativo absoluto de pedante, sin duda alguna sería Godard.

8 comentarios:

  1. ¡Madre mía...el mismo año que "El Apartamento"!. En fin. Nunca me ha llamado la atención esa forma tan "realista" de rodar. Para mí hay mucho mayor realismo en "El ladrón de bicicletas" y no utilizan cámaras no profesionales llevadas al hombro... no les hacía falta para plasmar ese realismo tan sincero. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. La Nouvelle Vague tiene cosas muy interesantes hombre, jajaja...
    No obstante también es cierto que está repleta de ejemplos de pedanteria.. Y Godard es el rey.
    Yo personalmente prefiero a Truffaut e incluso a Chabrol.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  3. Jean Serberg siempre me puso cachondo...no así el cine francés. Recuerdo en mi tierna adolescencia ver Los 400 Golpes y jurarme a mi mismo no ver más pelis francesas en blanco y negro. Qué feliz he sido desde entonces!

    ResponderEliminar
  4. Marcos, a mí también me gusta Ladrón de bicicletas, y desde luego tiene un realismo mucho más impactante que cualquier chorrada de Godard cámara al hombro. Yo con este realismo tampoco puedo.

    Quimérico inquilino, estoy de acuerdo en que hay excepciones. Como he comentado Los cuatrocientos golpes me encanta. También salvaría Hiroshima, mon amour. Pero es verdad que es un movimiento un poquito pedante y Godard, como bien dices, es el rey de los pedantes.

    Carlos, que te voy a decir si ni siquiera te gusta la única que me gusta a mí. Permiteme que te recomiende una: Banda aparte. Para mí, claramente peor que Al final de la escapada, que ya es decir. Un día que hayas sido malo y te merezcas un castigo te la pones y penitencia cumplida.

    Un saludo a todos.

    ResponderEliminar
  5. No hombre no... bueno sí, a ver vamos por partes:

    a) A bout de souffle vista hoy es bastante coñazo, el plano secuencia de 20 minutos en la habitación del hotel es para cortarte las venas pero...

    b) Siempre digo que para apreciar el valor de estas películas hay que ponerse en el contexto histórico y Godard en 1960 rompe con todo e ignaugura la etapa (oscura según algunos) del arte y ensayo europeo.

    Yo también prefiero a Bergman, Pasolini o Fellini, pero su mérito tiene Godard.

    Un saludo y buen punto de vista, sin duda.

    ResponderEliminar
  6. Lo siento, doctor, pero no estoy nada de acuerdo. Yo no me he plantado ante esta película sin saber de qué va la nouvelle vague y tampoco era la primera película que veía de Godard. La he visto teniendo en cuenta el contexto histórico y me he aburrido de arriba a abajo y de principio a fin porque, independientemente del contexto, la película es muy mala (al menos a mí me lo parece). Creo que el contexto no justifica el coñazo supino que es este experimento. Que en su momento rompió con muchas cosas, me parece muy bien, pero eso no la convierte en una buena película. ¿Acaso El cantor de jazz es una buena película? Yo creo que no. Pero que sea la primera película sonora le garantiza un puesto privilegiado en la historia del cine. Si fuera un film sonoro más, seguramente habría pasado desapercibida. El contexto le da un valor histórico enorme, pero no hace la película mejor de lo que es. Lo mismo le pasa al film de Godard: pasará a la historia por formar parte de la nouvelle vague, pero (para mí) no es una buena película.
    En cualquier caso, agradezco tu opinión.

    Un saludo, doctor.

    ResponderEliminar
  7. comparar psicosis , espartaco o el apartamento con al final de la escapada? personalmente n me parece adecuado hacer estas comparaciones..cada director proviene de una escuela muy diferente. al que si se lo podria relacionar en cierto modo a godard es a hitchkov,, del cual la novelle vague toma como gran referente en los topicos argumentativos. a diferencia del cine americano creo que el cine frances y particularmente las cintas de la nueva ola dejan con mucha mas soltura e improvisacion la participacion de personaje. no hay tanto atosigamiento al devenir argumentativo, se entiende mas la emotividad del personaje.si para hitchkov el argumento era lo primordial para godard lo es el personaje. una clara muestra de las genialidades de la novelle vague es jules and jim.me parece totalmente falto de entendimiento las opiniones que tiene para esta pelicula... es decir a ud no les gusta woddy allen x ejmplo ,no? no creo que todso aqui sean adictos a bergman o a tarkovsky?
    : ) saludos.
    pd: la que si me parece una gran mierda es banda aparte, concuerdo con ello

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails